De repente un día todo cambia, ya todo tiene un nuevo sentido. No se de dónde viene esa idea, ni porqué ha influido a que la tenga, pero el vaso se llena de agua y faltan muy pocas gotas para colmarlo, quiero ver mundo.
Empieza como una inquietud, algo que te ronda por la cabeza, pero no cesa. Poco a poco se va convirtiendo más que en una simple aventura que quieres hacer, en algo que necesitas hacer. Te lo pide el cuerpo, la mente y ese algo que se esconde dentro de nosotros. Creo que todo influye, lo que oyes de los que se han ido, lo que ves en la televisión, las experiencias que te cuentan, la crisis, todo poco a poco va calando.
Se que todo no va a ser de color de rosa, todo puede salir muy mal, puede que tenga que volver rápidamente y no quiera volver a intentarlo. Pero lo que tengo claro es que no quiero arrepentirme de no haberlo hecho por el miedo a que todo salga mal, quiero arriesgarme aunque todo salga al revés. Estoy segura que lo peor que me puede pasar es no haberlo intentando, no aguantaría con ese remordimiento .
Voy a ello, no se ni cuando, ni cómo, ni dónde, pero voy.