Antes de todo, quiero pedir disculpas a todos los que tengan un mal día, también a los que lo tengan continuamente, a aquellos que no se acuerdan de un día bueno, a los que odian a su alrededor, a los que se odian a ellos mismos, a los que van a odiar y a los que odiaron. A los negativos, a los extremadamente negativos, a los envidiosos, a los egocéntricos, a los imaginarios de males y paranoias imposibles, a todos ellos y por ellos quiero dedicar esta entrada, porque yo he formado parte de todos un poco y un mucho.
Pero ahora,solo quiero mandar todas esas gilipolleces a tomar viento, hablando claro y pronto, la vida es demasiado corta para pasarla cabreada, voy a intentarlo, que ya toca.



