martes, 20 de noviembre de 2012



Antes de todo, quiero  pedir disculpas a todos los que tengan un mal día, también a los que lo tengan continuamente, a aquellos que no se acuerdan de un día bueno, a los que odian a su alrededor, a los que se odian a ellos mismos, a los que van a odiar y a los que odiaron. A los negativos, a los extremadamente negativos, a los envidiosos, a los egocéntricos, a los imaginarios de males y paranoias imposibles, a todos ellos y por ellos quiero dedicar esta entrada, porque yo he formado parte de todos un poco y un mucho.
Pero ahora,solo quiero mandar todas esas gilipolleces a tomar viento, hablando claro y pronto, la vida es demasiado corta para pasarla cabreada, voy a intentarlo, que ya toca.




martes, 13 de noviembre de 2012


Como el bosque que te atrae cuando no sabes lo que hay adentro,


como la oscuridad que te susurra cuando sabes que si vas a ella vas a ver más por tu imaginación que por la mera realidad,


como ese grito del horizonte del mar que te llama para que te acerques cada vez más a él aunque el miedo a no tocar fondo te asfixie


como esa paralitica y necesaria sensación de mirar hacia abajo cuando estas en las alturas,


como cuando el miedo se fusiona con el placer e inexplicablemente quieres seguirlos,


todo unido, todo junto, irremediablemente ahora corre por mis venas.

domingo, 4 de noviembre de 2012






Tus palabras me suenan como las conversaciones en un ascensor,
frías, a desgana y por compromiso.
No te preocupes, me bajo en esta.